domingo, 31 de enero de 2010
El campo
De vuelta a mis orígenes.
El campo me envuelve en la tranquilidad, en su silencio, en su belleza, en su soledad.
En ese atardecer sobre los olivares, se posa en mis ojos y desaparece en unos momentos.
Por la mañana me despierto y aún no sé muy bien dónde estoy o quisiera estar.
¿No os pasa?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El campo es vida.
ResponderEliminarA veces paseo por él y me gusta mucho.
Quiero que salga el Sol en todos los sentidos.
El campo es vida.
Gracias amiga.
Qué os pasa..mmm sabes q. creo q. añoras Berlín, pero amas tu bello habitat.
ResponderEliminarSon muy bonitas tus fotos,Loli
Q. tengas una bella noche
Besos
A mí me pasa con los cerezos, me devuelven a la niñez, al pueblo, a miles de recuerdos...
ResponderEliminarUn besote
Yo recién he descubierto que lo mío, más que ser el campo, es estar en la playa. Cerquita del mar la vida se ve mejor. Eso me sucede a mí, darling.
ResponderEliminarUn muy fuerte abrazo :D
Cambio los teclados frenéticos por trinos.
ResponderEliminarUn saludo,
Mun
De la vorágine de una gran capital como Berlín a la tranquilidad del campo... Tú sí que sabes.
ResponderEliminarBesos.
Ese país está un poquito lejos. Casi a la misma distancia que el planeta de donde venía el Principito. Pero ya verás que el viaje no es pesado, cariño.
ResponderEliminarMuchos besos.
Sí, a mí también me pasa y sobre todo cuando llego a un lugar nuevo, o estoy viviendo en un lugar que aún no me he asentado.
ResponderEliminarGracias por compartir esto soledad de tí en el campo...