
Se sentía impulsada por un viento herético, un viento sur que brotaba dentro de sí misma y que la hacía reverdecer y espejear como un gran balandro viento en popa. Se sentía navegar mientras subía en el ascensor, mientras hacía la maleta, muy pequeña, donde embutió toda suerte de innecesarias cosas y algunos libros y salió con ella a rastras. Se sentía navegar y florecer al entrar en la habitación...
Sigo con "Una ventana al norte" de Álvaro Pombo
Sí te digo que me siento asi..me entiendes ..
ResponderEliminarBesitos
Muchas veces hay una fuerza interior que nos lleva a hacer cosas inaceptables por nosotros.
ResponderEliminar¿no te ha ocurrido nunca?
A mí si.
Besotes